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viernes, 17 de noviembre de 2017

Las damas desaparecidas.


Avisada Lucrecia de la próxima visita de la policía, aunque sabía que por el momento no tenía nada sólido para arrestarlas, decidió que ya era tiempo de tomarse un largo descanso y dejar enfriar todo el asunto. Llamó a las amigas y esa misma noche tomaron todas un vuelo a las Barbados. Compraron una gran mansión y se dedicaron exclusivamente a su propia felicidad sin negocios o problemas que las distrajeran.

Salían con mucha frecuencia  juntas, a cines, teatros y restaurantes, pero jamás se relacionaban con hombres, sus necesidades las tenían bien cubiertas en la noche cuando en una gran cama giratoria y con espejos en el techo y las paredes, copia exacta de la que tenía Lucrecia en su mansión, se dedicaban a practicar las posturas del Kamasutra…

El topo que tenía en la policía judicial, le informaba de los avances que se hacían sobre el caso de las damas misteriosas como se le había etiquetado…pero el caso por el momento estaba paralizado por falta de pruebas incriminatorias contra ellas y el jefe de policía no encontraba suficientes argumentos para autorizar un viaje de su equipo a las Barbados…por el momento las damas estaban a salvo y disfrutando de su descanso.

En esa feliz etapa de sus vidas, las damas rondaban los treinta y cinco años, pasarían diez años más hasta que decidieran volver a Sevilla asesorada por su topo que decía no había nada que temer.
Un nuevo jefe de policía se había hecho cargo de la comisaría central y archivado la investigación por falta de pruebas incriminatorias, solo parecían hechos circunstanciales
Pero al hacerlo, tuvo el mismo presentimiento que el anterior investigador, demasiadas coincidencias en los asuntos relacionados con esas señoras. Retomaría el caso si esas damas volvían a Sevilla y se produjera alguna nueva contingencia.

En el expediente había una nota relacionada con una visita que le hizo su antecesor a Don Tomas el senador, decidió que iría a entrevistarlo. A la mañana siguiente llamó a su puerta y el criado lo hizo pasar a su despacho.
Don Tomas, vengo a hacerle unas preguntas sobre Doña Lucrecia que tengo entendido era su mujer.
Está usted en un error, solo era una ahijada mía, una señorita que la tome bajo mi protección al salir del internado y cuando se hizo mayor de edad, le deje la mansión de mis padres para que tuviera su  propia vida. No tengo relación con ella y en estos últimos diez años no he sabido donde se encuentra.

El jefe de policía volvió a la central y archivó el expediente en casos sin resolver, aunque en el fondo pensaba que no tenía ningún caso…quizás después de todo las damas no hicieran nada malo.

Cuando el senador se quedó a solas, llamó a su contratista de obras para preguntarle como iban los trabajos que se hacían en el sótano colindante a la medianera de la casa de Lucrecia. Sus padres fallecidos les dejo con los planos de las dos mansiones, donde residía el y la de al lado que le cedió a Lucrecia mediante chantaje, esos planos serian cruciales para el desenlace final que había preparado para las damas…De mi novela, Las damas y el té de las cinco...Para seguir leyendo, pulse aquí.

Matanza múltiple...


Estábamos en la cueva donde dábamos buena cuenta de nuestras víctimas, la cueva donde vivían los perros antes de unirse a mí, la entrada estaba perfectamente camuflada por unos matorrales, aunque alguien pasara delante de la entrada, no la vería.
Las voces que se alejaban, de pronto la escuchamos más cerca, permanecimos todo el día en el interior de la cueva, una voz se alzó sobre las demás en un grito…Eva Mariaaa
¿Donde estas hija miaaaa?, en cada grito, solo se obtenía el sombrío eco del silencio…
La oscuridad se hizo dueña de la belleza que infería el astro rey al frondoso espectáculo del monte, los tétricos ruidos de la noche, hacían tener los cinco sentidos alertas…

Me asomé al exterior cuando la noche era totalmente cerrada, una pequeña hoguera lucia cercana, le hice señas a los perros con mi dedo  índice sobre los labios en señal de silencio, conminándoles  a salir a la oscura noche sin luna.
Como si fueran soldados, los perros reptaban junto a mi en dirección a la hoguera sin escuchar ya ni un solo susurro de esos hombre…cuatro bultos aparecían ante la débil luz de las llamas, sus escopetas descansaban sobre sus cuerpos dispuesta a la acción ante la menor señal de peligro…pero no estaban preparados para el peligro que se les echaba encima en forma de animales y uno mas animal con cuerpo de hombre…

La acción se desarrolló de forma rápida y quirúrgica, como solo los cuerpos de elite las saben ejecutar,  un perro estaba a la altura del cuello de uno de los hombres, el otro acechaba a su compañero y yo sobre el que estaba cerca durmiendo con su amigo…
A mi señal, de una sola dentellada los perros acabaron con su presa destrozándole la garganta, yo con un certero golpe de mi maza le abría el cráneo a mi victima, no murió inmediatamente,  sucumbió antes de coger su escopeta a otro contundente golpe, ese segundo golpe permitió a su amigo perderse entre los arbustos y desaparecer…

Los perros ajenos a mi orden para que lo persiguiera, se daban un buen festín, el silencio se hizo absoluto a nuestro alrededor, el sonido que producían al desgarrar la carne y triturar los huesos, era demasiado aterrador para los animales nocturnos del entorno que permanecían en completo silencio.

Aproveché la pequeña hoguera para echar unos trozos de carne, pues aunque la prefiero cruda, en una incursión nocturna a los alrededores de la aldea,  tome sin permiso un conejo que un hombre asaba sobre la lumbre, no pedí permiso por que los muertos no te lo dan y ese hombre estaba bien muerto después de que mi maza se encargara de él…

Cuando quedamos satisfechos, limpie todos los rastros de nuestro paso y el de los hombre por el lugar, yo cavaba y los perros traían los despojos de sus presas para echarlos al agujero, apagué el fuego y enterré las cenizas y los palos calcinados, cuando terminé la operación, nadie podía imaginarse nuestra presencia o la de esos hombres, pero había un cavo suelto que no me podía permitir dejarlo así, aunque de forma fugaz, el que escapó me había visto la cara y jamás se le olvidaría…

Estaba en esos pensamientos cuando un grito rompió el silencio de la noche… asesinos, os daré muerte aunque tenga que bajar al mismo infierno…el eco de un disparo como una sentencia, se propagó germinando como una venganza plantada en la tierra…De mi novela Venganza salvaje que pueden seguir leyendo pulsando aquí.

Orquídea y Bajamar, Jaime Torres Bodet

Flor que promete al tacto una caricia
más que el otoño de un perfume, suave
y que, pensada en flor, termina en ave
porque su muerte es vuelo que se inicia.

Párpado con que el trópico precave
de su luz interior la ardua delicia,
música inmóvil, flámula en primicia,
aurora vegetal, estrella grave.

Remordimiento de la primavera,
conciencia del color, pausa del clima,
gracia que en desmentirse persevera,

¿por qué te pido un alma verdadera
si la sola fragancia que te anima
es, orquídea, el temor de ser sincera?
Conforme va la vida descendiendo
bajamar de los últimos ocasos
se distinguen mejor sombras y pasos
sobre esta playa en que a morir aprendo.

Acaba el sol por declinar. Los rasos
de la luz se desgarran sin estruendo
y del azul que ha ido enmudeciendo
afloran ruinas de horas en pedazos.

Ese que toco, desmembrado leño,
un día fue timón del barco erguido.
que por piélagos diáfanos conduje.

En aquel mástil desplegué un ensueño.
Y en estas velas, ay, siento que cruje
todavía la sal de lo vivido.





















Las novelas y relatos de Torres Bodet siete volúmenes publicados entre 1927 y 1941, pertenecen a la época de interés por las nuevas direcciones de la prosa narrativa francesa y española. Desde la perspectiva actual, son obras sobre todo representativas de la búsqueda de una nueva sensibilidad y un nuevo estilo novelesco que se realizaba por aquellos años...Para saber mas pulse aquí.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Despertemos los deseos...poema de amor

Vamos a tomar una copa
y con cada trago,
yo sorberé de tu boca
el vino amargo...

Beberemos sentimientos
con cada gota
y yo veré sobre tu rostro
las amapolas.

Que cuando bebo contigo
todas mis ansias
se me escapan del cuerpo
en las madrugadas.
Se volverá puro fuego
cada gota tomada
si de tus labios la bebo
y sonríes extasiada...

Tu no apures de tu copa
déjame que yo te de
la esencia de mi alma loca
que te haga enloquecer.

Después te abrazaré despacio
y entre caricias nocturnas
te elevare al espacio
hasta tocar nuestra luna...
















Tomemos una copa crayolita

Metamorfosis catalana...

No consigo comprender como los independentistas catalanes acusan a España de no respetar la democracia, cuando a pesar de las mentiras de unos dirigentes encarcelados, la falta de respeto por la constitución y su demostrada incompetencia para convivir con el resto del país, se autodenominan demócratas...

Las metamorfosis antinaturales solo pueden llevar a engendros que reflejo como muestra en esta ilustración de la Divina Comedia...A un país y a la sociedad en general, hay que marcarles unos parámetros de convivencia que hay que respetar, esos parámetros se establecen en la constitución y las leyes que todos los que aspiran a cargos públicos principalmente tienen que acatar, si eso se intenta cambiar operando sobre un estercolero, forzosamente el enfermo se transmutara...

Si una comunidad está enferma según su presidente y sus acólitos, hay que curarla con todas esas herramientas que hay para curarlas como la cámara, el senado, el parlamento, etc. pero en un entorno de asepsia no corrompido por nacionalismos, sobre todo cuando se emprenden operaciones que pueden matar al paciente...

Los independentista nos acusan de falta de democracia y a mi me hace pensar mucho lo incongruente de este asunto cuando ahora, esos delincuente que no respetan nada, España les permite presentarse a unas elecciones incluso desde la cárcel, no lo entiendo porque es seguir manteniendo dentro del Estado los gérmenes que seguirán evolucionando para convertirse en esos arácnidos que pueden terminar por devorarnos...Están cambiando sus declaraciones como la de Carme Forcadell solo para librarse de la cárcel, pero no nos engañemos, las arañas siempre serán arañas...

Comprendo como tú que nadie es de nadie...

Comprendo como tú que nadie es de nadie
que somos como aves que surcan el cielo
que nos extrañamos sin avisarnos
y nos olvidamos que llegó el invierno...
 
Que no nos mentimos ni nos engañamos
solo transitamos el néctar del verso
con mi tinta roja como mi santuario
y carmín tu sangre como mi tormento.
 
Si me crucificas con melancolía
en letras que llegan a rozar mi vida
sin vivir borrando pasiones prohibidas
se pierde la calma cuando me musitas.
Faros encendidos marcarán mi ruta
y serás mi sombra donde se trasmutan
en cuerpo de amantes filigrana pura
entre los destellos mi sutil figura.
 
Regarás mis campos con tus humedades
de las libertades que nos dan los días
donde las pasiones son sin despedidas
viviendo amores fuera de rutinas.
 
Alunados cuerpos migajas de cielos
sobre nuestros labios jugosos de besos
estallan estrellas fuera del desvelo
que tú me provocas amándome en versos.

by Lilian Viacava Dama de la Poesía
@copyright derechos de autor
http://damadelapoesialilianviacava.blogspot.com.es/

Berta. Sus dos bodas.


Las amigas le llamaban la bomba y es que ella era una verdadera bomba, una guitarra española con generosos bustos y muslos, como gustaban a los hombres de aquella época y todas las épocas en que a los hombres le gustaban de verdad las deliciosas mujeres…

A veces en el internado, las demás amigas sentían celos si ella estaba con otra del grupo sin ser invitadas y eso en la actualidad no había cambiado cercana ya a sus cincuenta años. También la más apasionada de todas sin importarle la carne o el pescado, disfrutaba tanto con hombres como con sus amigas, ninguna de ellas tuvo jamás relaciones sexuales con otras mujeres, eso lo reservaban únicamente para el grupo después de tomar el té.

Por su gran apetito sexual, ella no quería casarse con un hombre mayor, aunque sabía que no le duraría mucho ese semental heredero de la familia Osborne, deseaba exprimirlo hasta el último día que cantara la Traviata con el en la cama.
Se sentía enamorada cuando se casó con Bertín, un mozo alto y atlético y curtido por el sol de Andalucía. Su padre por enfermedad, legó a su hijo en vida la mitad de sus posesiones, mataderos, una flota de camiones y grandes supermercados y centros comerciales repartidos por varios países.

Berta era muy celosa y sanguínea y no podía ver como su recién estrenado marido, seguía coqueteando con todas las que se ponían a tiro y se las tiraba…consiguió fotografías comprometedoras de el para chantajearlo pidiéndole el divorcio pero él no lo aceptaba, era la única dama que quería hacer las cosas legalmente…

Como venganza, Berta se lió con su profesor de tenis que le enseñaba los toques del derecho y del revés y eso le encantaba. Le comentó a Lucrecia lo de la petición de divorcio a su marido y ella contesto…nooo, vete de aquí y resuélvelo cuanto antes.

En una de las fincas donde criaban vacas, había una gran zanja abierta con animales dentro en cal viva, muertos por la epidemia del mal de las vacas locas Bertín estaba mirando y lamentando ese espectáculo, ensimismado en sus pensamientos, no prestó atención al todo terreno de Berta que se acerco y lo echó dentro de la zanja, tomó una manguera con un rociador de productos tóxicos y lo vertió sobre el, en dos minutos Bertín moría con los ojos quemándole y mirando a Berta como si hubiera visto un fantasma…por un camino secundario que deba a la finca, su profesor de tenis miraba.
Tomó con la carretilla basculante una gran cantidad de cal y el hombre desapareció por motivos de viaje inesperado permanentemente.

La Interpol aún lo está buscando, ella declaró que su marido había salido de viaje sin decirle donde y su coche jamás había aparecido…

Su profesor de tenis no sabía donde se metía cuando intentó chantajear a Berta por que la vio empujar con su coche al marido en la zanja y sabia donde estaba el, podía decírselo a la policía y se quedaría para siempre en la cárcel.

Quedó con él un domingo a las tres de la tarde para darle el dinero del chantaje…fue a las dos de la tarde que solo estaba el encargado en los corrales de los cerdos donde hay al lado un procesador de carne con una tolva y un triturador y le dio libre toda la tarde.
Cuando llegó su chantajista, le pregunto, ¿tienes el dinero? Y ella sin decir palabra, abrió su cartera supuesta-mente  para dárselo y sacó una pistola y le disparó directamente a la cabeza, lo izó con la carretilla elevadora hasta la boca de la trituradora y la puso en marcha, cuando salió por la otra parte convertido en carne de hamburguesas, se la echó a los cerdos y disfrutó un rato mirando como comían…solo pensó, ¡Maldito cabrón, me has dejado con la entrepierna en cuarentena¡ sonrió por su propia ocurrencia.

Berta no era mujer de cuarentenas prolongadas y esa misma noche llamó a la casa de Rosario, al amanecer había olvidado a su apuesto marido y a su profesor de tenis…

Álvaro era propietario de fábricas de quesos en Burgos, la leche procedía de su propio ganado, vacas y ovejas que se criaban en dos fincas de su propiedad en la sierra. No tenía familia pero si una afección coronaria grave que le obligaba a llevar marca-pasos, a sus setenta y ocho años. Conocía a Berta hacia ocho meses y desde entonces quería cambiar los quesos por la carne fresca de la muchacha. Cuando ella se quedó viuda le hablo claro…

Berta, soy un hombre mayor, ya me ves y además muy enfermo, quiero terminar mis días contigo y como no tengo descendientes, te lo dejaré todo a cambio de que te cases conmigo. Voy a durar poco y necesito terminar mis días acompañado…no te pido que me quieras, solo necesito tu compañía…eso le decía mientras pensaba en Berta la primera noche de boda en su cama ordeñándola con su desdentada boca…ella dijo que si quiero…a su pequeña fortuna.

Fue el marido que menos duró, apenas unos minutos, no se fiaba de las intenciones del viejo y contrató al fantasma que le hacia los trabajos sucios a Lucrecia.
El liquidador, se apostó en un lateral de la iglesia al lado de una columna a salvo de miradas y cuando el viejo dijo si quiero y se dieron un beso, acciono un disparador de microondas de su bolsillo dirigido hacia Álvaro, echándose las manos al pecho con muestra de dolor, cayó fulminado al suelo…el veredicto fue fallo del marca pasos y la compañía fabricante los sustituyó todos del mercado. Aparte de la fortuna del viejo, cobró del seguro 750.000 euros…

Las damas tenían suficiente dinero para tomarse unas largas vacaciones y dedicarse a tomar el té.

El éxito de la operación de estas damas se debía a Lucrecia, jamás sustituyeron o cambiaron  a los directores de las diferentes sucursales o casas matrices de las empresas. El presidente del consejo de administración y altos ejecutivos seguían en sus puestos, de esa forma se evitaban problemas con esos tiburones y ellas se limitaban a cobrar cada año las pequeñas fortunas que sus diferentes empresas generaban…

El jefe de la brigada criminal, contemplaba el expediente de Lucrecia y cuatro damas asociadas a ella, había pasado diez años desde que por primera vez abrió ese expediente sin ningún resultado, estaba por decidir que todas esas muertes relacionadas con ellas, quizás fueran de verdad fortuitas, pero su sexto sentido le decía que era muy improbable eso...Decidió ir al siguiente día a visitar a todas las damas...De mi novela Las damas y el té de las cinco. Para leer más pulse aquí.

Duélete de esa puente y El Escorial, sonetos de Góngora

Duélete de esa puente

Duélete de esa puente, Manzanares; 
Mira que dice por ahí la gente 
Que no eres río para media puente, 
Y que ella es puente para muchos mares.

Hoy, arrogante, te ha brotado a pares 
Húmedas crestas tu soberbia frente, 
Y ayer me dijo humilde tu corriente 
Que eran en marzo los caniculares.

Por el alma de aquel que ha pretendido 
Con cuatro onzas de agua de chicoria 
Purgar la villa y darte lo purgado,

Me dí ¿cómo has menguado y has crecido? 
¿Cómo ayer te vi en pena, y hoy en gloria? 
Bebióme un asno ayer, y hoy me ha meado.
El Escorial

Sacros, altos, dorados capiteles, 
Que a las nubes borráis sus arreboles, 
Febo os teme por más lucientes soles 
Y el cielo por gigantes más crueles.

Depón tus rayos, Júpiter; no celes 
Los tuyos, Sol; de un templo son faroles 
Que al mayor mártir de los españoles 
Erigió el mayor rey de los fieles.

Religiosa grandeza del Monarca 
Cuya diestra real al Nuevo Mundo 
Abrevia, y el Oriente se le humilla.

Perdone el tiempo, lisonjee la Parca 
La beldad desta Octava Maravilla, 
Los años deste Salomón Segundo.

























La crítica desde Marcelino Menéndez Pelayo ha distinguido tradicionalmente dos épocas o dos maneras en la obra de Góngora: el «Príncipe de la Luz», que correspondería a su primera etapa como poeta, donde compone sencillos romances y letrillas alabados unánimemente hasta época Neoclásica, y el «Príncipe de las Tinieblas», Para saber mas pulse aquí

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cazador cazado.


En la mañana me despertó el ruido que los perros hacían comiendo y gruñéndose mientras despachaban los pequeños cuerpos de las crías del jabalí  que mataron en la noche, ya habían acabado con tres y al lanzarse sobre otro les di un grito, quietos…
No hicieron caso y mi maza voló hasta el costado del macho que con un aullido de dolor, se postró en el suelo con mirada amenazadora, en mis planes del día no figuraba la caza y quería tener esas reservas de alimento…
Después de saciar nuestra sed en el arroyo, nos pusimos en marcha hacia la otra cueva donde tuvimos el encuentro con los hombres, mi plan se iba a poner en marcha por que no podía dejar con vida a ese hombre que me había amenazado de muerte…

Al llegar a la cueva, comprobé la trampa que en forma de un gran agujero cavado en el suelo y unos palos con puntas clavado en el fondo, nos habían proporcionado más de una suculenta comida de los incautos animales que pisaban sobre los ramajes que la cubrían, sin saber que allí encontrarían la muerte.
Las ramas habían cedido y al acércame oí los lamentos de un hombre que pedía auxilio,
Oiga... ¿Quién está ahí? Sáquenme por favor…al acercarme al borde el hombre palideció… Tuuu, asesino, te mataré hijo de perra…mis risas sonaron como truenos en la tormenta...
Agachándome sobre el agujero, le aseste un golpe seco con mi maza que lo dejo sin sentido, aunque sé que no tendría muchas oportunidades de salir de allí con uno de los muslos atravesándole de parte a parte…

Me acerqué a la cueva a recoger el cráneo de la niña cubierto en parte por restos de piel y pelos ensangrentado y sus enormes ojos azules mirando al infinito…lo llevé donde estaba el hombre y lo clavé sobre una de las picas cercanas a él, me senté en el borde a esperar que se despertara de la anestesia que le había producido mi certero golpe, quería contemplar su cara y no me defraudó.

Al abrir sus ojos, contempló a menos de medio metro y a la altura de su frente, el cráneo de la niña con los ojos que parecían mirarle y un grito atenazo su garganta sin que lo pudiera escuchar, o quizás yo no lo escuché porque mis carcajadas superaban al sonido de su terror…el hombre miraba a la niña y a mi alternativamente como si no creyera lo que estaba viendo, la cabeza de su hija clavada en una estaca y el monstruoso asesino disfrutando y riéndose, pondría todo su empeño en salir de ese agujero y despellejar vivo a ese hijo de puta que se había ensañado de forma tan cruel con su hija…

La noche se acercaba como una maldición que mermaba las esperanzas del hombre de salir de allí y el verdugo de su hija cubría la visión del cielo con ramas y troncos más gruesos. La pierna le dolía y se sintió desvanecer a la vez que se escuchaban los ladridos de los perros cada vez más lejos…antes de perder el conocimiento sonrió, tenias que haberme matado bastardo.

Estuvo inconsciente más de tres horas y al despertar, se renovaron sus esperanzas y su determinación de salir de allí para dar caza a esos tres engendros vomitados desde las entrañas de algún demonio. Agarrado a una pica consiguió desclavarse y subir por otra hasta el borde, el ver las estrellas, le confirió fuerzas para salir con solo un objetivo, despellejar vivo a ese bastardo aunque fuera lo último que hiciera en esta vida...De mi novela Venganza salvaje, para seguir leyendo pulse aquí.

Las mujeres y la cocaína...


Rebeca fue a primera hora de la mañana a la oficina constructora propiedad de su marido para hablar con él, no había dormido en su casa ni había llamado y se sentía preocupada.
Le atendió Alejandra, una secretaria sin estudios ni conocimientos para estar atendiendo un despacho que requería de conocimientos técnicos e interpretación de planos para asesorar a los clientes.

Es la primera vez que veía a Alejandra que miraba la pantalla de un ordenador con unos planos que a juzgar por la expresión de su rostro, pareciera se había perdido por el laberinto de su blusa estampada.
Buenos días, ¿está don Emilio? ¿De parte de quien por favor?, soy su mujer...
Alejandra titubeo y en su rostro quedaba patente un gesto de contrariedad, un momento por favor, se dirigió a uno de los despacho y sin llamar entró...
Dándole un beso en la boca después de cerrar la puerta del despacho, le dijo que estaba allí su mujer, don Emilio se puso blanco, hizo amago de dirigirse a la puerta trasera para salir y ella le dijo que no, que tenía que afrontar la situación y le dijera que era su amante...

Le dio una fuerte bofetada diciéndole, tu estás loca puta de mierda, no olvides que estás aquí sin hacer nada porque me sale más barato que ir cada noche a la güisquería para verte y pagar por tu salida... con lagrimas en los ojos se encaminó a la puerta trasera del despacho y se marchó del edificio.
Emilio salió del despacho para ver a su mujer a la que calmó con mentiras de haber estado trabajando toda la noche para terminar un presupuesto que tenía que entregar.

Salieron a tomar café y ella le preguntó al marido que quien era la nueva secretaria que le había atendido y que no volvió a ver, le contestó que solo estaba de prueba. Estando sentado en la terraza de la cafetería, Rebeca hizo señas al marido en dirección a la acera de enfrente... ¿no es esa tu secretaria?...si es ella.
¿Y por qué va a entrar en ese club de putas?...no tengo ni idea ni me interesa...la despediré.

Rebeca ya más tranquila se despidió del marido y se fue a su casa, en cuanto se marchó, el se dirigió a la güisquería y se fue directamente hacia donde ella alternaba con un cliente en la barra, la tomó del brazo y tiró fuertemente de Alejandra, ven aquí puta...el cliente intentó separarla de él y sin mediar palabra lo tumbó de un puñetazo...tu no te metas y lárgate de aquí si no quieres más. La bajó al sótano y con una señal a una de las mujeres tocándose la nariz, le acercaron una bandeja de plata con cocaína...le dio a esnifar antes a ella una buena raya y se sirvió el otra, a la segunda raya estaban abrazados y parecían la pareja mas enamorada de la tierra, cuando se terminó le dijo, tú tienes tu trabajo de secretaria conmigo y no quiero verte aquí más.

El vicio de los dos, estaba mermando la capacidad de la empresa y cada vez se encontraban con más problemas económicos y menos trabajo. Frecuentaban el antro donde le proporcionaban la cocaína y eso hacía que sintiera continuos celos por los antiguos clientes de ella que no dejaban de agasajarla y ella disfrutaba con ese juego haciéndole sentir cada vez mas deprimido...

Habían cogido un apartamento junto y el cada vez iba menos a su casa, a su mujer la tuvieron que ingresar quince días por trastornos nerviosos y las cosas se pusieron aún peor para él cuando su amante murió de una sobredosis, para empeorar su vida, hacienda lo embargó...

Emilio llegó un día a su casa como un gato escaldado y con lagrimas en los ojos le pidió perdón a la mujer que ya sabía todo el asunto por mediación de un empleado de la constructora...
Ella no quiso escucharlo y le pidió la separación diciéndole que no podía volver a vivir bajo el mismo techo que él, el daño que le había hecho era irreparable...él le dijo que si le pedía eso se suicidaría y Rebeca encogiéndose de hombros se metió en su cuarto.

Vivían en una casa de dos plantas y al escuchar un fuerte ruido desde su dormitorio, salió al pasillo de la planta superior y don Emilio colgaba del cuello de la lámpara central, se sentó en una silla mientras lo miraba patalear hasta quedar sin vida mientras el, con los ojos muy abiertos moría mientras miraba la frialdad de su mujer...

Esta historia es absolutamente cierta y conocí a los protagonistas...solo he cambiado los nombres... De mi novela Todas las mujeres son iguales, para seguir leyendo pulsa aquí.

Quererte y olvidarte y Como me duele, sonetos


Para ya no quererte y olvidarte
mi vida se convierte en paradoja:
árbol que se desprende de la hoja
para que le renazca en otra parte.

Resulta inevitable recordarte
cuando anhelo probar que no se aloja
tu recuerdo en mi mente que te arroja
para luego sonámbulo buscarte.

Ya no quiero quererte y cuando invento
la forma de mi pecho ya expulsarte,
te adoro más y más en ese intento.

Te olvido recordándote y,aparte,
no dejo de quererte ni un momento:
¿tendré ya para siempre que adorarte?
Qué añoranza me da tu lejanía:
cómo me duele recordar ya triste
que en una realidad te convertiste
cuando eras mi amorosa fantasía.

¡Cómo me duele recordar el día
que mis archivos del silencio abriste,
dolor de un alma que de amor heriste
la noche que en tu lecho fuiste mía!

Cómo me dueles tú, me duele tanto
tu ausencia, tu silencio, ya no verte
y tu sensual sonrisa con su encanto

Me duele no dejar ya de quererte,
me duele tanto amor que no sé cuánto
es esto vida y cuánto ya es la muerte.





















El soneto es cultivado por los principales poetas, como Lope de Vega, Góngora, Quevedo, Calderón de la Barca, Sor Juana y Cervantes. Este último utiliza variantes, como el soneto con estrambote o el soneto dialogado...Para saber mas pulse aquí.

martes, 14 de noviembre de 2017

24 centímetros...


Sancho y María, era un matrimonio joven que apenas llegaban a la treintena y muy apuestos, llevaban una vida sexual activa y cualquiera que los observara podían sin duda asegurar que se querían mucho, los gestos de cariño siempre estaba presente entre los dos y sobre todo esa forma de mirarse que tenían y que es tan importante entre las parejas, porque los ojos transmite mucho más que las palabras. Los ojos pueden transmitir ternura, amor, irritación, dolor y toda una serie de sentimientos cuando las palabras están vacías.

En una conversación entre los dos, María le dice...chato, se que te gusta mi cuerpo, pero mira que pechos más pequeños, daría cualquier cosa por que fueran más grandes porque se que a ti te gustan hermosos... pero sabes que por nada me metería en un quirófano para agrandarlos...

Él le resta importancia al asunto diciéndole que no se preocupe, que le gustan como están, pero al momento empieza a tener una erección pensando en la camarera de tan generosos pechos con la que se acuesta lunes y jueves desde hace seis meses...Ella insiste y se da la vuelta en la cama poniéndose boca arriba, ¿no ves?
a mi misma me encantaría poder acariciar mis pechos si fueran generosos y a veces hasta miro los de otras mujeres deseándolos...el la mira sorprendido y le pregunta...¿acaso te gustan las mujeres?...no he dicho eso, solo que a veces he pensado eso por ti y por mi...

A el se le ocurre una idea, ¿por que no pruebas con otra mujer a ver qué te parece la experiencia?, yo no tengo miedo que me dejes por que se que me amas y que te gusto. Ella se queda pensativa y tocándose los pechos dice, pues sería una excitante experiencia poder acariciar unos firmes y generosos, pero no conozco a nadie...no te preocupes, yo conozco a una mujer hace tiempo y podría hablar con ella a ver qué le parece... ¿Harías eso por mi chato?, que no voy a hacer yo por ti palomita...pero María le advierte que sus celos no le permiten aceptar que él esté con otra mujer y que solo sería una experiencia de ella con la otra, no te preocupes, yo te la traigo el sábado solo para ti...

Desde el momento en que entra el sábado por la noche en casa del matrimonio a cenar y María ve ese escultural cuerpo apenas cubierto por una minifalda negra y una escasa blusa blanca semitransparente, María se vuelve loca de impaciencia por hacer causa de esos pechos y los pezones que pugnan por atravesar la blusa ante las miradas de deseos del matrimonio...Loli, que así se llama el objeto de deseo de los dos le pregunta a María, ¿sabes porque estoy aquí?, si, se lo pedí yo a mi marido y aunque jamás hice nada parecido, quiero comprobar si solo es un capricho pasajero o es mi fijación por los senos grandes.
Pues ahora terminemos de cenar y después yo te sacaré de esa duda...

Al terminar de cenar, se llevaron las mujeres los platos a la cocina mientras Sancho preparaba unas copas, María le pregunta a Loli, ¿de qué conoces a mi marido?, ella le contesta que es camarera de un bar al lado de su trabajo y que se hicieron amantes hacia seis meses...María contuvo el dolor que estaba experimentando, pues jamás hubiera pensado que su marido le pusiera los cuernos, pero con la frialdad de una mujer, pensó inmediatamente en su venganza...en cuanto se tomaron la copa, María levanto a Loli y allí mismo le quitó la blusa y la falda y con la mano en su trasero la encaminó hacia el dormitorio mientras volvía la cabeza para decirle, tu hay quieto so cabrón...el se quedó con los ojos muy abiertos sin comprender.

Se había quedado dormido en el sofá y no se enteró de cuando Loli se marchaba de la casa, vio a su mujer salir desnuda hacia la ducha y le preguntó, ¿qué tal te ha ido chata?...ummm, delicioso. El fue a abrazarla y ella se excuso diciendo que estaba muy cansada y desde ese día,  no volvió a hacer el amor con su marido por que había acordado con su nueva amante verse los lunes y jueves a la misma hora que lo hacía Sancho.
El salir desnuda, formaba parte de su nueva estrategia de excitarlo para parar sus ardores sin dejar que la tocara...en la ducha sonrió y pensó, Sancho, no sabes la que te espera...

María se estaba cansando del asunto con Loli porque al fin y al cabo su acalorado refugio reclamaba ser ocupado y empezó a frecuentar los ambientes transexuales, pensó que podía sentirse más completa si llenaba ese deseo continuo de disfrutar con unos generosos pechos mientras se sentía buena samaritana cobijando en su interior a un sin ojos... porque para estar dentro no lo necesitan...

Conoció a Ester, una rubia de piernas interminables y unos pechos adorables que no eran producto de la silicona, pero sí de las hormonas  y por primera vez se sintió completa cuando tuvo el placer de sentirse entre sus pechos mientras algo enorme le hacia las delicias entre sus muslos...

Ya se sentía preparada para culminar su venganza y se encaminó a la casa de su marido, lo llevó frente a el para presentárselo... esta es mi nueva amante, espero que te guste, primero le quito la ajustada camiseta que sujetaba lo que apenas podía sujetarse por que pugnaban por salir, dos hermosas preciosidades con unos pezones impresionantes que desafiaban a la naturaleza...Sancho se quedó con la boca abierta y la cerró de golpe cuando su mujer levantaba la falda de Ester y bajándole las bragas dejó al descubierto 24 centímetros de algo que parecía no haber existido nunca y allí lo tenía delante...lo dejó desnudo presentando armas y mirando a su marido dijo, voy a por mi ropa y tocando su trofeo comentó, no dejes que ese guarro te toque...De mi novela, Todas las mujeres son iguales...para leer completa pulse aquí.

Una marcha peligrosa...


Corría el mes de octubre de 1932, cuando la comitiva puso rumbo al interior de la sierra que aparecía ya nevada, Lucrecia era la única mujer del grupo y tenía razones poderosas, ella era la madre de esa bestia que nunca tuvo que haber nacido, puso solo una condición, nadie excepto ella podía dar muerte a ese ser,…ella se encargaría de eso. Conduciría al grupo hasta la cueva donde dejó a su hijo. Solo Javier y Eva, sabían que Lucrecia era su madre.

La cueva estaba a más de un día de dura caminata con tiempo bueno, pero las circunstancias eran muy adversa por una sierra sin caminos y nevada, no cesaba de caer el agua nieve que le impedía la visibilidad y dejaban sus manos, pies y rostros entumecidos, tuvieron que hacer varias paradas para descansar y calentarse.
Antes del anochecer, comprobaron en una cueva y la encontraron vacía, en esa cueva solía invernar un oso pardo…era amplia y se instalaron en ella para pasar la noche, un generoso fuego los mantendría calientes y a salvo de animales.

Los despertó temprano una exclamación en el exterior de la cueva, Mierda, ¿quién pudo hacer esto? , el asno que llevaba las provisiones, aparecía descuartizado como si unos cuantos osos los hubiera atacado.
Todo el tronco del árbol donde estaba amarrado, aparecía cubierto de sangre, se notaba en el rostro de la gente la preocupación y el miedo, uno sentenció…si hicieron esta barbaridad en completo silencio, podían haber acabado con todos nosotros…

Lucrecia pidió calma y la necesidad de seguir con la misión, indispensable para la seguridad de todos en la aldea y su tranquilidad. Tomaron un rápido y frugal desayuno y se pusieron en marcha de nuevo bajo una intensa nevada.

El día fue durísimo para todos, no estaban suficientemente preparados para el intenso frío y esa cantidad de nieve que les dificultaba cada paso que daban, aunque tomaron toda la ropa de abrigo que había en la aldea, eran gente muy pobre que carecían de muchas cosas básicas…pero su determinación en la empresa que tenían por delante, les armó de valor para llevarla hasta el final. Descansaron solo una vez a las tres de la tarde para tomar alimentos y enseguida se pusieron de nuevo en marcha.

La nieve les dio una tregua y consiguieron llevar un ritmo más rápido aunque siempre mermado por los treinta centímetros de nieve que había bajo sus pies. A las seis de la tarde, advirtió Lucrecia que la cueva ya no estaba muy lejos y se pararían a descansar, la sierra estaba plagada de cuevas y guaridas muchas abandonada y en una de ellas que parecía todo lo confortable que una guarida puede ser, se dispusieron a cenar y a pasar la noche.

Por la mañana se despertaron sin ningún contratiempo…aunque eso se truncó cuando Andrés el carpintero que se había echado a dormir a la entrada de la cueva para vigilar, había desaparecido sin dejar rastro,  no había signos de violencia ni manchas de sangre pero Andrés no aparecía por ningún sitio…De mi novela, Venganza salvaje...para leer completa pulse aquí.